El punto de partida para la transformación se encuentra al comprometerse en un proceso de profunda reflexión sobre cuestiones, situaciones y preocupaciones relevantes. Con frecuencia suponemos que la solución ideal surge de la dedicación a momentos contemplativos. Sin embargo, la realidad reside en el desarrollo y la implementación de un proceso formal que identifique una serie de posibles soluciones a un problema específico. Las soluciones deben ser un producto de colaboración en el cual la viabilidad, la necesidad de recursos, la implementación y los componentes técnicos sean considerados, discutidos y examinados. Una estructura de “Design Thinking” puede introducirse para orientar un proceso de cambio basado en la definición del problema y en la exploración creativa y crítica de las posibles soluciones. La estructura ayuda a que los individuos y las escuelas se muestren predispuestos al cambio y la innovación. Trabajamos con las escuelas para establecer un claro propósito y dirección mediante el compromiso de la comunidad  para debatir sobre la identidad institucional y el ADN organizativo, para que, de ese modo, se puedan enfrentar posibles obstáculos y aprovechar oportunidades.